Para gustos los colores

Posted on martes, 31 de marzo de 2009 by Ark

O en su versión mas ordinaria y vulgar "las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno". Un par de sentencias que algunos incluso pronuncian o escriben precedidas de un "como yo suelo decir" y que funcionan como perfecto detector de idiotas integrales tanto en la red como en nuestra vida cotidiana. Y un par de sentencias que algunos evitan pero que en realidad practican de otras formas que ahora después iremos viendo.

El problema esencial es que se confunden gustos con razones, argumentos o criterios y se contestan a estos con un "pues a mi me gusta" con el que algunos pretenden zanjar cualquier discusión o contestar cualquier crítica como si fuese una forma totalmente válida de hacerlo. Y no pretenda usted hacerles ver la diferencia entre simple gusto y argumentación, algunos nunca llegarán a entenderlo y otros se escudarán en la falacia de que, como toda crítica es subjetiva, todo sigue siendo una cuestión de gustos, obviando de este modo cualquier razonamiento y pasándose estos por el forro de los cojones.
En ocasiones incluso he visto afirmar a algunas personas que es imposible, en el mundo de la música, hablar de mejores o peores discos porque todo es una cuestión de gustos, reduciendo de este modo a todo aquel que haya escrito una crítica musical a un tontaina con mucho tiempo libre que emplea en escribir sandeces que solo entiende él mismo.

Total, que al final, muchas de las discusiones que se pueden ver en la red en foros y blogs sobre música, cine, videojuegos, libros, comics o lo que a usted se le ocurra se reduce a un diálogo de besugos digno de los mísmisimos Beavis & Butthead donde las cosas o "molan" o "apestan" con el perjuicio, además, que se causa al que argumenta y razona, pues este nunca recibirá la respuesta adecuada. Es decir, aquella que debería indicarle donde acierta o donde se equivoca, que razonamientos o ideas son respetables pero discutibles y cuales otros son erróneos. Así que a nadie debería sorprenderle que los egos se hinchen tanto en la red cuando hay tanto pataleo y muy poca pretensión de dejar con el culo al aire. Y dejarnos con el culo al aire y hacernos ver donde nos equivocamos es algo que todos necesitamos para mejorar pero que muy pocas veces vemos.

Tampoco debería sorprender como ha evolucionado la red en los últimos años dada la extensión del "para gustos los colores" (302.000 resultados en Google si lo busca entrecomillado). Las antiguas listas de correo prácticamente han desaparecido, los foros empiezan a parecer algo del pasado, el 95% de los blogs son un "yo, yo y yo y las cosas que a MI me gustan" y la inmensa mayoría de los cybernautas abrazan con entusiasmo los myspaces y las redes sociales de turno, donde aparte del "qué guapo estás en esta foto" usted puede dedicar su tiempo a hacerse fan de todo tipo de cosas para hacerle ver al mundo todo lo que a usted le gusta. De ahí que en Facebook triunfe el nuevo botón de "Mola" pero que nadie use nunca la opción notas que permitiría usar la aplicación como un blog. Porque ya saben: "para gustos los colores", ¿así que para que decir ALGO sobre algo?

Triunfan también las listas de todo tipo de cosas, ordenadas a ser posible, y se exige la inclusión de notas en cualquier tipo de crítica. Ya que si, como los colores, todo es una cuestión de gustos ¿para que leer ninguna explicación o argumentación? Deme un numerito y hágame feliz. Si no lo hace, se arriesga a que alguien le suelte el también bastante típico "vale, todo esto está muy bien pero... ¿te ha gustado?" que al final es lo que parece ser que importa. Si le ha gustado y en qué cantidad ("¿cuatro estrellas? ¿cinco? es que a mi los referente del director me la traen floja, oiga"), nunca el por qué.
Por eso mismo causa furor el Metacritic de turno y otras webs del estilo mas especializadas ya se llamen Rotten Tomatoes, Rate Your Music o Game Rankings. En una red donde el texto no tiene la menor importancia y donde todo se reduce a gustos lo que de verdad importa son las mayorías. Y si la nota media de una película en imdb después de 200.000 votos alcanza el 8 esto se convertirá en dogma para una cantidad casi obscena de personas. Si a usted ese film tan idolatrado le parece un zurullo y decide argumentar y explicar el por qué no se sorprenda luego de que muchos no solo no se molesten en rebatirle nada de lo que ha dicho, sino que además le acusen de ir de guay por llevar la contraria a la mayoría.

Pero, un momento, ¿no habiamos quedado en que "para gustos los colores"? Sí y no. Porque la gran ironía detrás de semejante memez es que cuando estos gustos son mayoritarios dejan de ser como los colores y pasan a ser otra cosa: argumentos indiscutibles. Claro que sí.

El cartel mas coherente del año

Posted on miércoles, 11 de marzo de 2009 by Ark

Ni el Primavera Sound oiga.

El despiporre Watchmen

Posted on viernes, 6 de marzo de 2009 by Ark

Puede que nadie haya pedido semejante adaptación cinematográfica y puede que no vaya a gustar a nadie (eso sí, las ventas del DVD serán bestiales) pero que duda cabe de que el estreno de Watchmen es uno de los acontecimientos cinematográficos del año y de que dificilmente nadie va a escapar no solo de semejante campaña mediática, sino también de la tentación a participar en todo este despiporre de opiniones, críticas, ataques al film y defensas del comic original.

Pero no se preocupen, yo no solo no soy la persona mas adecuada para discutir las virtudes y defectos de la película, sino que además voy a tener que esperar a verla bastante mas de lo que desearía (o bastante mas de lo que piden los tiempos que corren: ¿una semana? ¿dos?), así que me limitaré a hacerme eco de algunas de las cosas que se están diciendo por ahí. Y es que una vez mas, se corre el peligro de juzgar el film por su fidelidad a la obra de Alan Moore en lugar de hacerlo por sus méritos cinematográficos.

Leo sin ir mas lejos en los comentarios de la viñeta que encabeza esta entrada a varias personas que afirman con rotundidad que lo ideal y que el camino adecuado son las adaptaciones como el Sin City de Robert Rodriguez y Frank Miller: aquellas que recrean con fidelidad absoluta y enfermiza, viñeta a viñeta, el comic original. O lo que es lo mismo: falsas adaptaciones, fotocopias que no tienen sentido alguno mas allá que el de satisfacer a los mas talifanes y el de facilitar el consumo a aquellos que tienen pereza de leer comics, que ignoran la diferencia de lenguajes narrativos y que tienen como resultado filmes tan aburridos y carentes de ritmo como el de Robert Rodriguez.

Y ante tal panorama, la sospecha de que la sangría de críticas se va a reducir a un "Busca las 7 diferencias" entre el comic y la película orquestada por Zack Snyder es tan razonable como irritante. Por este motivo, mi pequeña aportación, sin haber visto la peli siquiera, se reduce a enlazar algunas críticas que creo que van un poquito mas allá de las simplezas y estrecheces de miras que tanto abundan en la red.

Mi favorita la encontrarán en el blog Ausente, donde absence la define como una "muy disfrutable marcianada" dado que, ante la imposibilidad de hacer una adaptación que realmente recoja el espíritu de la obra de Alan Moore, Zack Snyder ofrece un inesperado cachondeo lejos de la solemnidad que algunos podrían esperar. En la misma línea se expresa Alvy en El Rincón de Alvy Singer, que quizás algo mas crítico la define como olvidable y sobre todo carente de ambiciones pero divertida y entretenida. Por último, Jordi Costa define perfectamente en El País lo que era el comic y lo que no es esta película, afirma que Snyder es demasiado literal es su traslación de Watchmen y afirma algo que me sorprende bastante: que nadie podrá acusar a Snyder de no tomarse en serio la obra de Alan Moore.

Y esto último me deja una duda que me temo no resolveré ni cuando vea la película. Si de verdad el Watchmen cinematográfico es el despiporre que se está comentando por ahí ¿era esta la auténtica intención de Zack Snyder? ¿o por el contrario es que este nunca entendió el comic y le ha salido algo muy distinto pero casualmente disfrutable?

El curioso caso de Benjamin Button

Posted on miércoles, 18 de febrero de 2009 by Ark

Desconfíe de las películas con una decena de nominaciones a los Oscars y/o escritas por Eric Roth. Y véalas solo en caso de que se lo pida Natalie Portman, de rodillas y entre sollozos, o si estas están dirigidas por David Fincher. No les voy a contar cual ha sido mi caso, pero pueden imaginarlo.

El curioso caso de Benjamin Button es uno de esos filmes cuyo tufillo a épica hollywoodiense apesta desde lejos. Las trece nominaciones no ayudan a disipar el pestuzo, el firmante del guión indica lo peor, y tampoco ayudan las comparaciones que algunos están haciendo con Forrest Gump o Big Fish, que pueden hacer creer al despistado que estamos ante otro filme de aventuras y vivencias extraordinarias tan del gusto de los académicos.

Pero para bien o para mal siempre hay gente que no se entera de nada. Benjamin Button, el personaje, es un ser en circunstancias extraordinarias, pero no un ser que haga cosas extraordinarias. Así que deshagámonos de lastres y prejuicios y centrémonos en lo que de verdad interesa a David Fincher, que no es otra cosa que el paso del tiempo, lo irrepetible de algunos momentos y el olvido al que está condenado todo esto.

Button no es un personaje destinado a trascender, no es especialmente inteligente ni estúpido, ni especialmente valiente o cobarde (sorprende, pues, la nominación de Pitt dados los gustos de la academia), son solo sus extraordinarias circunstancias las que le hacen especial, las que le convierten en un observador privilegiado del paso del tiempo. Un observador que relata sus vivencias a lo largo y ancho del mundo a través de postales que no son otra cosa que instantáneas de esos momentos únicos e irrepetibles que comentabamos antes y que le sirven a Fincher como coartada perfecta para desplegar una fotografía bellísima y preciosista, con planos perfectos como las postales de Button en los que parece que de un momento a otro vamos a escuchar un click.

Puede que el guión a veces no ayude, con todos esos personajes soltando obviedades como si fuesen reflexiones filosóficas, pero el director sabe sobreponerse a la torpeza de su guionista narrando a través de las imagenes, reflejando como el mundo en el que vive Button se marchita poco a poco, así como aquellos que viven en él, y como lo nuevo va sustituyendo a lo caduco. Hay algunas metaforas bastante obvias (véase el famoso reloj de la estación del tren), pero nada queda al azar y son muchas las sutilezas que podrá advertir el espectador mas atento. No me olvido de las relaciones amorosas del protagonista, pero tampoco es plan destripar el film y todo lo comentado es aplicable a estas. Y ojo a la presencia del agua, elemento presente casi siempre en la vida del personaje y quizás uno de los pocos imperturbables al paso del tiempo.

Es una lástima que algunos detalles especialmente moñas empañen el resultado final, como esa secuencia "Ameliesca" en París sobre las casualidades, que además de ridícula está absolutamente fuera de lugar, y que alejan a la película de situarse entre las obras cumbres del director. Pero el genio de este se refleja en un film que, además de bellísimo, logra emocionar sin recurrir a escenas o momentos pensados para lograr el llanto del espectador. Y no estoy diciendo que este no vaya a sentirse devastado en algún momento, es solo que en una película donde la muerte está presente desde el principio y es algo que se acepta como natural e inevitable no hay lugar para trucos fáciles. Lo último de Fincher deja huella, pero no por el camino que algunos nos temiamos.

El fuego purificador de las discográficas (y otras cosas)

Posted on viernes, 6 de febrero de 2009 by Ark

Solo a un asno como a quién esto escribe se le ocurre crear un blog justo cuando se le avecinan semanas con menos tiempo libre de lo habitual. Así que no se me hagan ilusiones que aún no me he cansado del blog y simplemente ando algo liado.

Vamos con una pequeña observación sobre el no muy noble arte de la búsqueda de enlaces de descarga. En los últimos años nos hemos acostumbrado a bajar cantidades ingentes de música vía p2p, torrent o descarga directa, pero un problema ha estado presente siempre: la calidad de los archivos descargados. Me refiero a que dada la celeridad con la que se filtran los discos en la red acostumbramos a bajar avances de estos cuya calidad deja mucho que desear por diversos motivos: mp3's cortados, calidad de sonido mediocre, tracklists incorrectos o, como ha ocurrido con el último (y excelso) album de M. Ward, porque una voz nos recuerda a mitad de disco su fecha de publicación y otros datos que nos obligan a desestimar de nuestro disco duro semejante coitus-interruptus. Y hacen bien, porque este es de esos discos que habría que comprar. Pero al grano.

El caso es que, hasta no hace mucho tiempo, encontrar una versión buena podía convertirse en toda una tortura y en una sucesión de intentos fallidos. En los p2p las versiones mas populares y abundantes eran las primeras filtradas, las defectuosas. Y otro tanto de lo mismo ocurría con los enlaces de descarga: los primeros eran los mas fáciles de encontrar vía Google o cualquier otro buscador. Pero mira por donde que en el último año las discográficas han iniciado y ejercido un papel inquisidor en la red obligando a servicios como Rapidshare o Megaupload a borrar de forma fulminante este tipo de enlaces, por lo que esto ha supuesto que estos perduren apenas unas horas. Esto no ha significado, claro, que este tipo de enlaces hayan desaparecido, sino que, en realidad, lo que ha provocado es un efecto limpiador. Con el disco ya en la calle, los internautas siguen subiendo versiones a la red, solo que ahora ya ripeadas a buena calidad y sin tara alguna, mientras que las discográficas han facilitado la localización de estos enlaces cargándose los anteriores.

Dicho mas claro: si no se hubiesen borrado los primeros enlaces del Hold Time de M. Ward muchos seguirían bajándose aquel insatisfactorio avance, pero gracias a su labor ahora los internautas pueden tener la seguridad de que cuando encuentren uno que funcione, lo mas seguro es que sea el bueno. Una ironía mas a sumar a la ya larga lista que acumula la industria discográfica.



Otras cosas: Aunque ya lo han enlazado en algo así como 87923 sitios de la red no me resisto a comentar lo mucho que me han gustado estas reinterpretaciones de portadas de videojuegos como si estas fuesen de viejos libros de bolsillo. En unas ocasiones por una simple cuestión de estética, en otras por la acertadísima reinterpretación esquemática y minimalista del juego, y en la mayoría de las ocasiones por las dos cosas. Tienen mas aquí y aquí.

Y no me puedo despedir sin hacer notar la aparición de El Mundo Today, un noticiero satírico a lo The Onion que promete ofrecer, desde la ironía, una visión quizás mas ajustada de la realidad en la que vivimos. Y si no, díganselo a los de Menéame, donde algunos se han tragado lo de la tostadora que imprimía la cara de Luis Cobos en las tostadas...

6 motivos por los que Robert Downey Jr. debería ganar el Oscar

Posted on martes, 27 de enero de 2009 by Ark

Que viene a ser casi lo mismo que el por qué no lo va a ganar. Lo cierto es que su nominación a mejor actor secundario a los Oscars es una de las pocas notas sorprendentes en unos premios tan conservadores y encorsetados como estos, y aunque la cosa no va a ir mas allá de esa nominación por aquí pensamos que no solo la merece, sino que merecería ganar el premio con toda justicia. Vamos pués con una pequeña lista de motivos por los que debería ganarlo y otras curiosidades.

1. Porque si algo hemos aprendido todos con los años es que las actuaciones histriónicas y sobreactuadas son, muy frecuentemente, recompensadas con el Oscar. Esto es una de las cosas que nos cuenta Tropic Thunder y muy especialmente el personaje interpretado por Downey Jr., un actor "de método" acostumbrado a recibir toneladas de premios. Por tanto, Downey Jr. cumple con el requisito doblemente, por un lado por su actuación en Tropic Thunder, y por otro por la de su alter ego Kirk Lazarus que interpreta a un soldado negro en una guerra ficticia. Súmenle a esto que, al tratarse de una comedia, la exageración y sobreactuación está infinitamente mas justificada que en cualquiera de esos papeles dramáticos tan del gusto de los académicos.

2. Porque Tropic Thunder es una comedia y ya va siendo hora de que los académicos dejen de premiar única y exclusivamente papeles dramáticos. Nunca dejará de ser irónico que en esos montajes que tanto les gusta hacer en los Oscars incluyan tantas imágenes de comedias clásicas y no tan clásicas que nunca fueron premiadas. De igual modo, no deja de ser muy hipócrita que se apueste por la comedia y el humor como hilo conductor de la gala... para luego premiar dramones. Y porque ya está bien de aplaudir y premiar al cómico que se pasa al drama y no a aquel actor que, después de demostrar su talento dramático, ha sabido demostrar grandes dotes para la comedia. Luego no se cansarán de decirnos que es mas dificil hacer reir que llorar, pero qué poquito se predica con el ejemplo, al menos, siempre que haya premio de por medio.

3. Porque Downey Jr. merece tener un Oscar. No es la primera vez que lo nominan (ya lo hicieron en 1993 por Chaplin) y aunque creo muy poco en los premios su cuantioso palmarés debería convencer incluso a los que necesitan estas cosas de que no solo estamos ante de unos de los mejores actores de nuestros días, sino ante uno de los mas versátiles y con mayor amplitud de registros. Además, un tipo tan excéntrico como él daría bastante mas espectáculo que cualquiera de los otros nominados, ¿y no es esto después de todo lo que busca una gala como la de los Oscar? A no ser que prefieran, claro, el espéctaculo lacrimógeno al que asistiríamos si Heath Ledger es premiado, pero si es eso lo que de verdad les gusta es que se han equivocado de blog.

4. Por el morbo del enfrentamiento Downey Jr. Vs Ledger. Vale, este punto no cuenta como motivo a favor del intérprete de Kirk Lazarus, pero sí es una batalla que debería resolverse de algún modo. Entre otros motivos porque:
a) Un enfrentamiento entre Iron Man y El Joker es algo que no se ve todos los días y es lo mas parecido a un hipotético crossover entre ambos personajes que vamos a ver. El sueño húmedo de cualquier aficionado al cómic.
b) Porque ninguno de los dos intepreta un papel dramático en una película dramática, sino personajes de películas de acción. De modo si el premio recae sobre uno de estos dos actores no solo se resuelve semejante batalla, sino que supone un triunfo frente al dramatismo cansino que tanto gusta premiar y que ya hemos comentado.
y c) Porque hace unos meses Downey Jr. hizo unas declaraciones sobre El Caballero Oscuro en las que venía a decir mas o menos que la película le había parecido un zurullo, lo que hace que la cosa pase a lo personal. Downey Jr. no quiere ver a Christopher Nolan recogiendo ese premio y este no quiere ver a Downey Jr. sobre el escenario. Probablemente ambos prefieren que lo gane cualquier otro de los nominados, pero nuestro espíritu mas barriobajero quiere pelea.

5. Porque en el año de Obama, Kirk Lazarus es el único actor negro nominado al Oscar este año. Y no cito esta razón como motivo para que Downey Jr. se lleve el Oscar, sino por lo políticamente incorrecto de semejante hecho en una gala normalmente muy políticamente correcta.
Imaginen esta situación: en una ceremonia donde no hay ningún actor negro nominado el premio se lo lleva un blanco, que hace de negro, y que además deja sin Oscar a un actor fallecido que parecía tenerlo ya adjudicado. Casi ná.

6. Porque el ejercicio de metacine realizado en Tropic Thunder quedaría redondeado y amplificado en caso de que Robert Downey Jr. ganase el Oscar. (Posible spoiler)
Esto supondría repetir, en el mundo real, el final visto en la ficción. En la película vemos como el personaje de Tugg Speedman (Ben Stiller) recoge el Oscar por su trabajo en Tropic Thunder, y en este caso veríamos a Downey Jr. recoger el Oscar por su trabajo en... Tropic Thunder. Un par de curiosidades mas. En la ficción es Kirk Lazarus quién entrega el Oscar, en la realidad sería quién lo recogiese (bueno, mas o menos), y del mismo modo que Tugg Speedman gana el Oscar después de rodar películas de acción, Downey Jr. lo haría después de rodar Iron Man.

Y por último, y aunque esto ya no lo he contado como motivo, hay que reseñar que la de los Oscars es solo una mas entre las muchas nominaciones que le han caído a Robert Downey Jr. por este papel y que no está ganando. Es decir, tiene tan complicado el conseguir el galardón que de hacerlo la situación sería tan imprevisible y sorprente, rompería tantas quinielas y provocaría tantas reacciones sulfuradas entre los cinéfilos mas apolillados que desde aquí solo podemos desearlo enfervorecidamente. Que pase.

El tren de la bruja de Lost

Posted on viernes, 23 de enero de 2009 by Ark

Regresa Lost y lo hace por todo lo alto. Reinventándose por enésima vez y avisando de que quizás no todos estén preparados para seguir montados en este tren de la bruja que, promete, ir mas revolucionado y pasado de vueltas que nunca.
Si la primera temporada fué una presentación de personajes y en las dos siguientes se profundizó en el desarrollo de estos junto a un recurso, el del flashback, que comenzaba a agotarse, la serie se despidió hasta la explosiva cuarta temporada con un nuevo recurso, el flashfoward. De esta manera, Carlton Cuse y Damon Lindelof redefinían la serie como un complejo puzzle donde presente, pasado y futuro se relacionaban entre sí mediante su estructura narrativa, centrando cada episodio en un personaje, en lo que le estaba pasando, le pasó y le pasaría mas adelante.

Pero episodios como The Constant ya apuntaban a que la relación presente, pasado y futuro iba a ir mas allá de la forma en que la serie contaba la historia... para pasar a formar parte de esta. Y de este modo, y sin rodeo alguno, la quinta temporada comienza explotando los viajes en el tiempo y las consiguientes paradojas convirtiendo a Lost, una vez mas, en una serie mutante, que no solo no se ciñe a la estructura narrativa de las anteriores temporadas, sino que las hace saltar por los aires.
La capacidad de sorpresa pues, aumenta, y queda perfectamente definida la linea argumental de esta temporada. Sobre unas ideas, las de las paradojas temporales, que llevaban cociendose desde los comienzos de la serie pero que sus creadores han sabido guardar celosamente hasta ahora. Y que debería haber servido para tener tiempo de definir y escribir unas reglas que encajen en el complejo puzzle de Lost, lejos de las chapuzas improvisadas de otras series que prefiero no nombrar.

A pesar de todo, se arriesgan a encolerizar a los fans mas talibanescos y puristas, a aquellos que exigen que la serie sea como en sus origenes (¿que sigan definiendo a los personajes?), realista (¿¡realista!?) y que todo tenga una explicación "científicamente" creible (lo que coño quiera significar eso). Para esos los creadores tienen también una respuesta, y esta la encontramos en la escena en la que vemos a Hurley contándole a su madre toda la verdad sobre la isla: una historia absolutamente rocambolesca de monstruos de humo, malos llamados "los otros" y botones que hay que pulsar cada 108 minutos para que no se acabe el mundo. Vamos, como comprar el pan los domingos.
El mensaje es claro: "Esto es lo que hay, así que no nos vengas con monsergas a estas alturas. Si te gusta, te quedas, y si no, te bajas del tren".
Yo me quedo.